16 marzo 2009

Cuatro comportamientos autodestructivos en animales.

Los animales pueden tener reacciones o mecanismos de defensa impensados. Algunos de los más asombrosos, incluyen desde garras ocultas bajo la piel, que al utilizarlas podrían resultar muy dolorosas, hasta algunos más trágicos y altruistas, como el caso de hormigas que explotan para envolver en veneno a sus atacantes, o casos menos documentados de sapos que explotan literalmente dejando volar sus entrañas por los aires. A continuación repasamos cuatro casos de comportamientos auto destructivos en animales:

1. La rana con garras bajo la piel

hairy-frog

La especie de rana conocida como "rana peluda" (trichobatrachus robustus), podría ser tan curiosa tanto por su extraño aspecto, como por su mecanismo de autodefensa en el cual de la nada, saca a luz un "arma instantánea". La especie posee unas "garras" retráctiles de hueso en sus pies que impulsados por un músculo, utiliza como un espina para romper la piel intencionalmente y sacarlas ante una amenaza, un mecanismo único (al parecer) en el reino animal que les permitiría un mejor agarre en caso de una disputa con algún oponente. El mecanismo, un tanto horroroso, les permite sacar de adentro de la piel una especie de "uña de gato", que daña su tejido. Aún no se sabe que sucede con precisión luego del ataque, pero se cree que podría volver a retraer su hueso con la garra retráctil para regenerar el tejido y volver a ocultarlas.

Información e imagen en 1, 2, 3

 

2. Las hormigas kamikaze de Malasia

malaysian_ant La especia de hormigas Camponotus saundersi se encuentra en Malasia, y entre sus comportamientos curiosos, en caso de amenaza, despliegan un increíble mecanismo de defensa. Algunos de los integrantes de la colonia, realizan un sacrificio orgánico conocido como autothysis, por el cual liberan una presión sobre sus glándulas cargadas de veneno, que explotan expulsando una sustancia tóxica en todas direcciones cuando hay intrusos en el nido. El sistema podría considerarse una especie de suicidio altruista en el que fumiga en segundos a todos sus oponentes.

 

3. La explosión de sapos en Alemania.

Sucedió en abril del año 2005. En un estanque en el distrito de Altona de Hamburgo, un grupo de observadores se quedaron perplejos al observar como un número superior al millar de sapos, luego de inflarse hasta tres veces y media su tamaño natural, terminaron por explotar, mientras sus entrañas volaban propulsadas hasta un metro alrededor. El fenómeno, no tuvo una explicación lógica más que las suposiciones de algunos biólogos de la presencia de algún virus desconocido, o un hongo que podría haber infectado el agua del estanque, que terminó bautizado como el estanque de la muerte. El fenómeno, también fue registrado en algunas zonas de Dinamarca cerca de la frontera. Tan sólo he podido encontrar la noticia y no demasiadas explicaciones al fenómeno. La explicación más (o menos) convincente es que el suceso se trata de una reacción defensiva ante el ataque de algún animal.

Fuentes en 1, 2

 

4. Escupiendo las entrañas

seacucumber Conocido simplemente como pepino de mar, el caso de los Holothuroideos, un equinodermo de cuerpo alargado y musculoso, es el modelo de un mecanismo práctico de defensa para desviar la atención del enemigo, aunque algo repugnante. En casos de amenaza, es capaz de expulsar sus vísceras para que el depredador potencial se distraiga comiendo sus órganos, los que luego puede regenerar posteriormente. Es una de sus extrañas capacidades para la supervivencia que abundan en la naturaleza. (imagen en Wired)

Ver también Animales que explotan en wikipedia

3 comentarios:

  1. El gallipato, un tritón español bastante grande, rompe la piel con sus costillas para clavárselas a sus atacantes.

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  2. Corrijo el anterior comentario (soy biólogo y además he tenido varios gallipatos): primero, no es un tritón aunque como éstos pertenece al orden urodelos; segundo, las espinas de las costillas se marcan pero no llegan a perforar la piel...su función es dificultar el que un depredador se los trage.
    Buena entrada

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  3. Vaya, no he podido evitar recordar al Lobezno al leer lo de la rana. La realidad supera la ficción.

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