25 noviembre 2007

La plaga de langostas que cruzó el océano

En el año 1988, una extraña presencia de langostas de una especie desconocida se detecta en algunas regiones de Venezuela, el Caribe y Surinan, llevando a realizar rápidamente un estudio sobre las causas del fenómeno. Con sorpresa, se descubre que la especie es la muy conocida en África langosta del desierto (Schistocerca gregaria). La pregunta que sigue es: ¿de que modo millones de langostas africanas pueden aparecer a miles de kilómetros de distancia y en otro continente?

Empecemos entonces desde cero. ¿Por qué motivo habría que temerle a un insecto?. En principio por ninguno, a menos que estemos ante un escorpión debajo de nuestro pie, o que tengamos una sobredosis de películas al estilo aracnofobia. Pero el caso es que si se nos presentan milllones de insectos a la vez, la situación cambia radicalmente (aunque no justifiquen los gritos de pánico):



Las imágenes están capturadas en el Congo y corresponden a las temibles invasiones de plagas de langostas que asedian por temporadas el continente africano, principalmente en la región de Sahel (frontera del Sahara), y amplias áreas de Mauritania, Mali y Níger. Pero la imagen curiosamente, puede llegar a repetirse incluso a miles de kilómetros de distancia, y con un mismo protagonista: la langosta del desierto africana.

Las plagas de langostas afectan normalmente bastas regiones de África, consumiendo con voracidad y eficiencia toneladas de vegetación y sembrados, provocando hambrunas que terminan por colapsar poblaciones enteras ya golpeadas por la miseria. Algunas plagas de langostas pueden extenderse por ayuda de los vientos hasta alcanzar regiones de Europa y llegar incluso a la lejana Rusia. Pero hay algo aún más llamativo.

La especie de langosta del desierto (Schitocerca Gregaria) puede también cruzar océanos con distancias tan extensas como el mismísimo Atlántico. ¿De que modo lo hacen?. Nada de culpar a la globalización. Tras la extraña aparición en zonas del Caribe y Venezuela, un extenso estudio determina que las langostas africanas cruzaron el Atlántico transportadas por una turbulenta masa de aire asociada a una tormenta. Increíblemente, una tormenta originada cerca de la costa oeste de África se transforma en el huracán Joan, que avanza hacia el este tocando la costa norte de sudamérica con una sorpresa: la corriente de aire producida por el desplazamiento del huracán va acompañada por una nube de langostas del desierto, que hacen "puerto" en un nuevo continente observándose ejemplares en distintos puntos del norte de Latinoamérica y el Caribe.

Sin embargo, los ejemplares de langosta del desierto encontrados, apenas adultos sexualmente inmaduros, y muy debilitados, no encuentran las condiciones propicias para alcanzar el número necesario para alcanzar el grado de peste. Sólo se transforman en un peligro latente bajo control, en la medida en que no alcancen la denominada fase gregaria, en la que alcanzan a reproducirse a niveles altísimos. Distinta es la situación actual en África, donde una de las mayores pestes de la langosta del desierto de los últimos 15 años amenaza incluso zonas urbanas, dejando a más de un millón de personas expuestas al hambre por la pérdida total de las cosechas.

2 comentarios:

  1. Lo más curioso es cómo cruzan tantos quilómetros de océano.

    Según he leído aprovechaban para posarse en cualquier barco que encontraban, incluso se posaban en los cuerpos de sus compañeras ahogadas, para descansar.

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  2. Las bastas regiones ¿son, además, vastas?

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