29 noviembre 2010

Vida en el infierno (colaboración con Amazings)

Estimados: dejo una introducción y enlace a la segunda colaboración que realizo para Amazings.es, un blog que espero conozcan o exploren: artículo a artículo hay tanta calidad y temas interesantes por descubrir, que no hay desperdicio.

El planeta, está lleno de lugares que aparentan no tener ningún rastro de vida, sitios que parecen estar diseñados para sufrir, o vivir una breve (o extensa) agonía para la mayoría abrumadora de los mortales. Me refiero a lugares que no presentan síntomas vitales a simple vista, e incluso, hasta para expertos científicos es difícil encontrarla. Y sin embargo, la vida en sus formas más extremas, está presente.

Uno de éstos lugares se ilustra con el río Tinto, al sur de España. El río posee una coloración roja por su pH o elevadísima acidez. A simple vista se ve muy poco atractivo para extraer agua y montar un acuario en el living de casa. Y las pruebas científicas confirman la pobreza futura de nuestro acuario: escasez de oxígeno, alto contenido en metales pesados, y sumado, pésimas condiciones para la vida. Sin embargo, en el río Tinto la hay, en formas microoscópicas, incluyendo hongos y algas. (Continuar leyendo en Amazings)

Imagen Big Max Power

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22 noviembre 2010

El avión más buscado de la Guerra Fría

Los incidentes de la Guerra Fría, se desataban ante un mínimo roce con el potencial de un cataclismo capaz de hacer temblar al planeta, literalmente. Ejemplos sobran incluso en el blog. En ésta entrada, ahondaremos en particular, en dos incidentes protagonizados por la mayor aerolínea surcoreana en sus intentos por conectar occidente con la península, cielos restringidos de por medio. El primer incidente, sienta un antecedente que nos introduce a nuestra historia principal: la búsqueda del KAL 007, una historia que ilustra los retorcidos mecanismos de un enfrentamiento que tuvo en vilo al planeta durante largas décadas.

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Imagen English Russia

Año 1978. Un vuelo tranquilo de Korean Air (el KAL902) podía comenzar en París, con rumbo a Corea del Sur, sin ningún tipo de amenaza aparente. Sin embargo, el trayecto podía terminar con un aterrizaje de emergencia en un lago congelado cerca de Múrmansk, casi en la frontera rusa con Noruega. La imprevisibilidad era plasmada en un incidente al borde de una tragedia mayor. Una involuntaria violación del espacio aéreo soviético por errores humanos, llevaría a la aeronave a ser identificada como un avión militar estadounidense. Luego de fallidos intentos de comunicación, dos cazas soviéticos terminaron disparando un misil que obliga a la aeronave dañada a seguir en vuelo hasta aterrizar en un lago congelado cerca de la frontera con Finlandia. El saldo del incidente, sería relativamente afortunado: 107 sobrevivientes de un total de 109 personas a bordo rescatados y liberados unos días después.

Año 1983. El vuelo KAL 007 de pasajeros (un Boeing 747-200) de Korean Air sobrevuela, un área de territorio soviético restringido el 1 de septiembre, en la ruta para unir Nueva York y Seúl, con escala en Alaska. Fue interceptado y abatido en cercanías de la isla de Sajalín. En el incidente, murieron 269 personas. En un primer comunicado, las autoridades soviéticas se limitaron a señalar que una aeronave no identificada había sido derribada por sobrevolar territorio ruso. Cinco días después, tras la reacción de repudio mundial, los sovíéticos admitieron que se trataba de un avión de pasajeros, pero que los pilotos no tuvieron forma de saberlo.

Lo que resulta aún tan interesantes en términos históricos, no es sólo el motivo del ataque, sino además, la posterior búsqueda por encontrar sus restos, desatada por las fuerzas implicadas: la Unión Soviética, y por el otro lado, los Estados Unidos y Japón, designados por Corea del Sur como agentes de búsqueda. El despliegue, plasmaría una de las mayores operaciones de búsqueda de un avión siniestrado de la historia.

Apenas horas después de revelada la causa del incidente (el abatimiento soviético), las fuerzas implicadas se lanzan a la búsqueda de posibles sobrevivientes, y sobre todo, de las cajas negras del avión. La urgencia provenía sobre todo de razones políticas, más que humanitarias. Si el avión se encontraba derribado en aguas territoriales soviéticas, aún con decenas de interrogantes, la infracción al espacio aéreo quedaría develada. En caso contrario, el derribo, se consolidaría como un argumento más en la escalada anticomunista norteamericana.

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En total, se movilizaron a lo largo de las semanas de búsqueda, decenas de naves y equipos, sobre todo en un área de alta probabilidad en un arco alrededor de los límites de las aguas territoriales soviéticas.

Por parte de los soviéticos, un documento desclasificado del gobierno norteamericano daba cuenta de un número máximo de de 32 barcos soviéticos afectados al operativo de búsqueda, entre buques de guerra, destructores, lanchas patrulleras.

Por parte del bando opuesto, se movilizadoron también varias decenas de barcos, incluyendo fuerzas navales de EEUU., junto a remolcadores japoneses contratados por la Armada norteamericana para realizar tareas de barrido sonar, y para ser utilizados como plataformas para lanzamiento de artefactos no tripulados de exploración profunda. De un modo alternado, también participaron barcos de apoyo norteamericanos, sumando diez grandes buques como el USS Elliot. Toda la flota “aliada”, era custodiada por numerosos patrulleros japoneses y surcoreanos. En términos del Almirante Piotti, la búsqueda del avión KAL 007, fue la más ambiciosa realizada hasta entonces, un despliegue equiparable a una batalla.

De hecho, la búsqueda del KAL 007, tuvo sus propios enfrentamientos, acusaciones de provocaciones mutuas entre los buques soviéticos y norteamericanos, e incidentes, como helicopteros hostigados por aviones soviéticos, maniobras arriesgadas de acoso entre barcos. Todo parecía válido para interrumpir la búsqueda del oponente.

Tras varias semanas, la búsqueda por parte del grupo de tarea norteamericano se da por finalizada el 6 de noviembre, tras no detectar ningún resto del KAL 007 en un área de 225 millas cuadradas en aguas internacionales. El mismo día, los propios soviéticos abandonan la búsqueda en la zona.

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Años después, se conocería, que el montaje de búsqueda de los soviéticos en aguas internacionales en el Mar de Japón, sería una operación de distracción. Los restos del KAL 007 ya habían sido localizados con anterioridad, al igual que sus cajas negras. Las cajas negras, se entregaron diez años después, con la caída de la Unión Soviética de por medio y con la nueva administración dispuesta a develar algunos de los misterios de la Guerra Fría.

El avión había sido derribado efectivamente, por invadir el espacio aéreo soviético, y sin embargo, las autoridades decidieron mantener la noticia del hallazgo como un secreto, evitando la difusión. En las transcripciones recuperadas, se devela, que la tripulación no estaba al tanto de que estaba fuera de curso y violando el espacio aéreo soviético (se habían desviado unos 500 kilómetros de su ruta original por un error al fijar el rumbo). La razón por la cual se ocultó el hallazgo del avión, habría que buscarla (o creerla) en la versión del piloto soviético que efectuó los disparos de los misiles. Según su testimonio, se habían violado los estándares internacionales de intercepción, sin realizar las correspondientes advertencias.

Y aún más, habría una razón por la cual no se siguió el protocolo de intercepción: tan sólo un día antes, un avión espía norteamericano (RC-135 USAF) habría incursionado en la zona en la misma ruta, siendo detectado por radares soviéticos, pero sin llegar a ser interceptado por los Caza que resguardaban el espacio aéreo. En tal versión de los hechos, en la que coinciden funcionarios y analistas privados, el KAL 007 sería la desafortunada víctima de una serie de sucesos encadenados con todos los ingredientes de la Guerra Fría, y los ribetes trágicos de un malentendido. Según se intuye, es probable que el mismo día del incidente del avión surcoreano, el RC-135 USAF haya sobrevolado la zona, incluso acercándose al KAL, para confundirse en su señal de radar y no ser interceptado como un avión espía. El KAL tuvo su peor error, en el lugar incorrecto, y en el momento menos indicado, para terminar siendo confundido con un avión espía.

Del incidente, repudiado por la comunidad internacional, nacería la utilización del sistema GPS para usos civiles, aprobados por Ronald Reagan. De éste modo, se evitarían los errores de navegación, en tiempos en que un desvio de pocos kilómetros, se pagaba demasiado caro, y con demasiada frecuencia.

Imágenes e información en KAL 007: The Naval Search (Wikipedia) y enlaces en el cuerpo de texto.

Estoy en Twitter @visionbeta

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03 noviembre 2010

Las desventuras del panel solar de la Casa Blanca

En el año 1979, Jimmy Carter instala entusiasmado en el techo de la Casa Blanca, un sistema para calentar el agua con energía proveniente de paneles solares, todo un símbolo en la promoción de una fuente de energía, que según prometía, iba a revolucionar el mundo.

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Imagen en Earth First

El propio presidente, sin esconder su entusiasmo, se atreve a un pronóstico mezcla de futurología y pragmatismo incomprendido:

“En el año 2000 el calentador de agua solar que hay detrás de mí y que está siendo instalado hoy, continuará en ese mismo lugar dando energía eficiente y barata. Para la próxima generación, este calentador solar podrá ser una curiosidad, una pieza de museo, un ejemplo del camino que no se tomó, o puede ser una pequeña parte de una de las mayores y más excitantes aventuras que el pueblo estadounidense haya emprendido jamás.”

Al parecer, la excitante aventura del pueblo estadounidense, tendría otros obstáculos bastante simbólicos: al asumir la presidencia Ronald Reagan retiraría los calentadores solares de agua de la Casa Blanca. Ronald Reagan, no sólo terminaría con el calentador solar de la Casa Blanca, sino también, con el impulso a cualquier intento de producir energía a gran escala a partir de fuentes renovables.

Los paneles solares, fueron guardados en depósitos del gobierno, y algunos de ellos, terminaron años después en una universidad. En la presidencia del primer Bush, se vuelve a instalar un modesto panel solar calentador para alimentar parte de los edificios de la Casa Blanca.

image Varios años después, y a miles de kilómetros de distancia, ayudado por la disminución de los costos de producción y el avance tecnológico, alguien en China se encargaría de retomar la producción de calentadores solares de agua de un modo rentable y a escala masiva. Me refiero al empresario chino Huang Ming, quien fundaría una de las empresas de producción de calentadores por energía termo solar más grande del planeta. Huang Ming, es hoy algo así como el “rey de los calentadores de agua solares para uso doméstico”, un hombre tratado como un héroe global por organizaciones como 350.org.

Su revolución podría resumirse con un dato por demás ilustrativo: en China, más de sesenta millones de paneles solares producidos por Himin Solar, su compañía, están en funcionamiento, y proveen energía para calentar el agua con fuentes renovables a millones de ciudadanos. Quizás sorprendido por el desinterés de la Casa Blanca, Huang Ming compra para su colección privada uno de los paneles solares desmantelados del techo de la casa de gobierno del país más poderoso del planeta.

Y es que de hecho, Huang Ming le debe demasiado a los paneles solares, iniciando una industria desde un pequeño taller, con alcances que proyecta trasladar al resto del mundo. Hoy su empresa es la mayor fabricante del mundo de paneles solares para el calentamiento de agua, casi una postal en muchos hogares de China. Los calentadores solares, se han vuelto populares en China no sólo por su efectividad, sino además, por su bajo precio. Los modelos más básicos tienen un costo que parte desde los 1.500 yuanes, unos 190 dólares. Los calentadores son tan eficientes, que incluso funcionan en días nublados y con temperaturas bajo cero. Su costo, se paga por sí mismo en pocos meses.

Huang Ming, es además un incansable promotor de la utilización de éste tipo de energía, un aporte para lidiar con el calentamiento global. Para muestras de lo que ha cambiado su primer taller, hoy podemos observar el aspecto de la sede de Himin Corp, epicentro de un ambicioso proyecto de 700 millones de dólares que se conocerá como el Valle Solar de China:

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Himin Solar Energy Group, en funcionamiento desde 1995, en su planta de producción en Dezhou, China, da trabajo a alrededor de unas 7000 personas, y participa en proyectos ambiciosos. El propio empresario afirma: “si no somos capaces de lidiar con el calentamiento global, eso significará el fracaso de nuestra generación, y de mí mismo”. Su oferta de productos se ha ampliado a la fabricación de sistemas solares para edificios, generación de energía solar térmica, solar fotovoltaica, o sistemas de iluminación solar, entre otros.

MIentras tanto, en Estados Unidos, hace sólo unas semanas, algunos de los viejos paneles solares fueron recuperados de los depósitos del gobierno por Bill McKibben, el activista ambiental creador de 350.org. Junto a un grupo de estudiantes, iniciaron una campaña de concientización, para volver a instalar el panel solar en la Casa Blanca.

image Tras una reunión con funcionarios de menor jerarquía,y una primera respuesta negativa, los activistas conseguirían obtener la aprobación para instalar paneles solares fotovoltaicos en la Casa Blanca, con el fin de suministrar una pequeña cantidad de electricidad para la residencia, una forma de reflejar el compromiso del presidente con las energías renovables.

En sintonía con los nuevos tiempos, muchas empresas de energía solar en Estados Unidos, intentan afinar sus estrategias para competir con los fabricantes chinos, que se han movido agresivamente en el país acaparando el 40 por ciento del mercado en estados como California. Las compañías chinas de energía por paneles solares, tienen un creciente predominio en el mercado mundial. Estados Unidos, emprende su excitante aventura, aunque en éste caso, con algo de retraso.

 

La historia de ésta entrada comienza con el artículo de Amy Goodman ¡La pobre energía solar!.

El resto de las fuentes están citadas en el cuerpo de la entrada.

En Huffington Post hay un artículo en referencia al documental en realización sobre la hsitoria de los paneles solares de la Casa Blanca.

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