28 febrero 2010

Un rinoceronte apasionado por un colchón

Maalin es un rinoceronte huérfano, adoptado por el orfanato y Fundación David Sheldrick con tan sólo dos días de vida, luego de ser abandonado por su madre tras un nacimiento prematuro. El 17 de diciembre de 2009 cumplió un año, y así la mayor parte de su corta vida la pasó bajo el resguardo de la organización situada en Kenya.

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Maalin llegó al lugar con un tamaño muy bien ilustrado en la imagen posterior, y gracias al empeño y experiencia de sus cuidadores ha logrado crecer en perfectas concidiones. La curiosidad, es que en su corta vida, ha desplegado una simpática relación con un viejo colchón.

image Desde los primeros días, Maalin quedó deslumbrado con la suavidad y comodidad del colchón que le asignaron en su establo, al punto de mostrar más amor por él que por la botella de leche que recibe cada cuatro horas. El dormir en su establo, el pequeño no se despega de su reconfortante compañía.

El colchón, ha servido incluso para facilitar las mudanzas de Maalin de establo a establo, dejando lugar a los nuevos llegados al orfanato. Maalin se muda siempre con su colchón y así se adapta perfectamente a los cambios. Lo que me ha inspirado para la entrada, además de lo simpático del tema, es el modo innovador en que Maalin encuentra para utilizar el colchón: al entrar a su establo cada noche, lo empuja hacia arriba y se mete por debajo hasta convertirlo en una tienda, asomando su cabeza por uno de los lados.

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En tal posición se duerme, y amanece sin moverse, como disfrutando de un resguardo simulado. Sus cuidadores aseguran verlo tan satisfecho, que incluso gustaría salir a dar sus rondas diarias con su colchón a cuestas, si no fuera porque terminaría atascado en la arboleda.

La Fundación David Sheldrick es una organización de carácter benéfico asentada en Kenya, dedicada a adoptar rinocerontes y elefantes huérfanos desde el año 1977. La fundación, tras años de prueba y error, supo entontrar la fórmula adecuada para la leche que se les suministra a los elefantes, destetados en edad temprana por la muerte de sus madres. La fundación, a lo largo de años de funcionamiento, ha conseguido criar con éxito a 82 crías lactantes de elefante, incluyendo a dos recién nacidas. Más de 40 elefantes ya adultos viven en forma libre entre sus pares en el Parque Nacional Tsavo, tras una transición y adaptación que puede tomar hasta diez años.

En su sitio web se pueden leer historias y anécdotas como la de Maalin, además de conocer los objetivos y métodos de trabajo de la fundación. A través del sitio web, se puede colaborar haciendo una donación para apadrinar a alguno de los elefantes o rinocerontes huérfanos.

Todas las imágenes publicadas poseen derechos de autor a nombre de David Sheldrick Wildlif Trust, y son publicadas bajo su autorización.

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19 febrero 2010

El Titanic que fue peor que el Titanic

El Titanic, en función de las versiones cinematográficas, se hundió demasiadas veces, y no siempre por buenas causas. Aunque hay una cantidad de razones, errores y casualidades que provocaron la catástrofe, las explicaciones de la tragedia se sucedieron a lo largo de la historia, con las más disímiles intenciones.

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Una de las versiones cinematográficas más arbitrarias sobre el hundimiento del Titanic es probablemente la realizada en la Alemania en el año 1943. El objetivo, en años bajo el régimen del nazismo, no era otro que desprestigiar el enemigo británico. El modo de conseguirlo era simple: mostrar una compañía de cruceros como White Star Line, comandada por empresarios ambiciosos y sin escrúpulos que llevaron al Crucero hacia el desastre para cumplir un récord, una teoría jamás probada.

Lo cierto, es que la película misma podría considerarse un fracaso con tintes de naufragio, cuando el régimen decidió postergar su estreno ante el avance de los aliados. El miedo, era que los alemanes asociaran al hundimiento del Titanic con la caída del régimen y de su propio país. Peor aún, el barco utilizado en la filmación de las escenas de exteriores, tendría un final peor que el propio Titanic en cuanto a las dimensiones de la tragedia.

El Titanic de utilería de la película fue nada menos que el Cap Arcona, un crucero de lujo alemán que los años de guerra cambiaría los pasajeros acomodados por soldados, tropas, y finalmente, por prisioneros de guerra. El Cap Arcona nació para el placer y fue desvirtuando sus funciones hasta protagonizar uno de los desastres menos contados de la Segunda Guerra Mundial.

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imagen de la cubierta con pista de tenis del Cap Arcona en Gare Matitime

El trasatlántico alemán fue un crucero de lujo construido para realizar sus primeros viajes entre Alemania y Sudamérica, trasladando inmigrantes y pasajeros pudientes hacia el Nuevo Mundo. Las similitudes entre las historias del Titanic y el Cap Arcona no son pocas, pero ambas historias toman caminos distantes en cuanto a las causas del posterior desastre.

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Imagen en Naval Security

El crucero alemán fue uno de los más lujosos de su época, botado en el año 1927, con una vida útil mucho más larga que su predecesor. Luego de años al servicio del placer, en tiempos de guerra, pasaría a formar parte del ejército alemán. El Cap Arcona fue utilizado como buque alojamiento y como curiosidad, durante un período, como set de filmación para la versión propagandística alemana sobre el Titanic. Hacia el año 1945, el Cap Arcona se dedicaba exclusivamente a trasladar soldados desde Prusia Oriental al territorio de Alemania Occidental, pero ya en los últimos días de guerra, fue destinado a concentrar prisioneros frente a la costa de Neustadt_in_Holstein.

El 3 de mayo de 1945, el Cap Arcona se encontraba anclado en la bahía de Lubeck junto a otros barcos: el Thielbeck, el Athen y el Deutschlad. En sus bodegas, miles de prisioneros sobrevivían luego de varios días a la espera de ser trasladados, en un ambiente oscuro, frío, sin agua ni alimentos, y hacinados respirando un hedor insoportable. Por la mañana, escucharon el ruido esperanzador de los aviones ingleses que realizaban ataques en la zona. Todos los prisioneros, podrían intuir el final cercano de la guerra con los extraños movimientos, pero difícilmente imaginarían que en pocas horas, serían atacados por los aviones de los aliados.

El Cap Arcona, estaba afectado a un confuso programa por evacuar prisioneros de los campos de concentración alemanes con un fin que aún hoy es una siniestra incógnita. Tiempo después, en el Tribunal de Crímenes de Guerra, Karl Kaufmann declararía que bajo el mando de Berlín, los prisioneros eran trasladados en una supuesta reorganización alemana. Otro testimonio (el del general de las SS Bassewitz-Behr), develaría un plan para hundir los barcos en alta mar junto con todos los prisioneros.

cap arcona 03 Por el otro bando, los pilotos de la fuerza atacante, los aliados de la Real Fuerza Aérea británica, declararon tiempo después que no tenían conocimiento sobre la cantidad de prisioneros a bordo del Cap Arcona y de los otros barcos en la bahía. En cualquiera de los casos, a los prisioneros de guerra sólo les aguardaba una tragedia difícil de eludir: en manos de los alemanes, un buen final era muy improbable. En manos de los aliados, las bombas no tardaron en tumbar y hundir al Cap Arcona en pocas horas.

Las escenas del desastre, entre oficiales y guardias de las SS disparando contra los prisioneros que pudieron escapar de los compartimentos de las bodegas llenas de humo y muerte, fueron poco menos que dantescas. Algunas embarcaciones alemanas se acercaron al escenario del hundimiento, pudiendo rescatar a unos 400 hombres y 20 mujeres de las SS de un total de 600, junto a 20 marineros.

De los prisioneros, sólo sobrevivieron unos 350. Se estima que en el desastre del Cap Arcona, unas 5.000 personas perdieron la vida, entre los que murieron de hambre o enfermedades, asfixiados por el humo, o fusilados por los guardias de las SS cuando estaban escapando a nado. Durante semanas, cientos de cuerpos llegaban por el oleaje hasta la costa, y fueron enterrados en una fosa común en Neustadt in Holstein. Varias décadas después, los restos óseos seguirían apareciendo en la costa. Los últimos hallazgos fueron registrados en el año 1971. Los otros barcos en la bahía, también fueron bombardeados, incluyendo El Thielbeck, con unos 2.800 prisioneros a bordo que en su mayoría murieron.

La tragedia del Cap Arcona y el Thielbeck, por si solas significaron uno de los mayores errores de inteligencia de guerra, un episodio silenciado por la historia. No existen menciones oficiales de la tragedia ni ofrendas en la memoria de las víctimas del desastre del Cap Arcona y el Thielbeck. Tan sólo perduran en la costa de Lübeck unos pequeños monumentos de roca construidos por algunos de los sobrevivientes, con inscripciones en memoria de los prisioneros del campo de concentración de Neuengamme, y un monumento en la memoria de las víctimas del Cap Arcona en el cementerio de Grömitz.

El Cap Arcona, permaneció volcado en la Bahía hasta ser desmontado por un equipo de buzos en el año 1950. Curiosamente, el Thielbek fue reflotado cuatro años después del hundimiento, reparado y devuelto a servicio operando para distintas compañías navieras. En el año 1995 se realizó en la ciudad de Neustadt in Holstein una conmemoración tras cumplirse cincuenta años del hundimiento. Uno de los sobrevivientes del desastre estuvo presente.

Información en Wikipedia sobre Cap Arcona / Película Titanic de 1943

Cap Arcona en Exordio / Más información en Universität-Hamburg

Versión completa de la película Titanic (1943) en YouTube

También en Visión Beta: El desastre del crucero Gustloff

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